La Poemagia es fruto de un impulso vital íntimo. Estos versos que escribo están inspirados en las experiencias de las personas que han asistido a mis sesiones terapéuticas. Cada una de estas poemagias actua a la vez como acertijo y bálsamo para el alma.

Antinomias
Un tesoro de errores
enigmático y fértil
engendra virtudes
Si, ay!
quisiéramos
intimar con los diablos
desnudos de intenciones.


Significados
Las parcelas del sueño
abren sus puertas
y el cielo en orquestra
quiebra tus velas
quizás, bien merecería
tumbarse a ver pasar
el sol y las estrellas.
Amnesias
El rocío del recuerdo
resucita las flores
de un cementerio
huérfano de olvido
visten memoria
Santa Compaña. Confines
El dulce sabor de un horizonte se palpa a ciegas.

Poemagia XII - XV
¿Quemar las naves
y guardar la ropa?
¡Quimera! Padre vuestro
Polifemo no perdona
la sacrodanza del mosto ¡Sonrie,
es hija de las sombras el pecho de Saturno palpita!
a tientas siempre vuela en el equinoccio de tus párpados
el Fénix. las nubes se alejan
con un mudra en los labios
¡sepulta la herida!
se anuncia el fin del invierno.


Encuentros
La muda contemplación
de la morada interior
es la luz más ruidosa.
Dudas
De sonora incerteza
un escobazo de sospechas
ahuyenta el encuentro.
la confianza anda por los tejados
sin maullar garantías.
Pretensiones
La certidumbre no necesita profetas
ni el amor fecundo mártires. Alcohol
Los años secos
entumecen el alma
convirtiéndola en taberna.
Un mar de soledades
se los traga el tiempo
al estrechar un brindis
Abusos por el amor materno.
En el rincón florido
de un sordo pasado
hundir crisantemos
en la grieta del pecado
pone rumbo al sol
a los cisnes blancos.
Fantasma
Herido Colgada del cuerpo
una sombra
El carnaval de las quejas heredera de atardeceres
ahoga el sosiego del llanto celebra su funeral desbordada.
de orgullosa romería Descosida a media noche
cargas Cristos de plástico luce espejos y flores.
sin embargo la lluvia la negrura arde en fénix.
hace germinar la tierra. Por primera vez amanece.

Poemagia VI - XX
Ausentarse largo tiempo
creyendo estar presente.
Regresar al caer en cuenta
que están pero no los ves.
Intimidad
En los mundos íntimos
un tropel desordenado de ruidos
cobran súbito orden.
Tan sólo era necesario callar.
Temores
Vestidos de blanco luto
los dientes del miedo
muerden nubes en el cielo.
Mientras llueven caramelos
¿Dónde resbalan tus ojos
en la tierra o en el cielo?
Extravios
Entre el siempre y el nunca Profundamentalmente
luce el faro del tal vez
Los barrios bajos de la atención
palpitan en el despertar del alma.
Vuelve la pupila al paisaje interior
por las aceras de lo ordinario.


Amaneceres
Al Amor el Orden
al Orden el Saber
al Saber el Ser
al Ser el saber Estar
al saber Estar el Orden
en el orden el Amor.
Adelitas
Del azúcar al olvido
que guardan el destino
debajo las enaguas, el capricho.
Dulces calaveras te hacen el guiño
si untas con miel y entierras tus cuchillos.
Impaciencia
Entre la nada y el todo
la marea baja
hay cangrejos en la playa
rubíes y galaxias.
S-coach-pain
Zarzuela de desatinos
baile de máscaras
Krishnamurti con chorizo
díjole Carpanta a Lazarillo
cuántica para mendigos
versos para vaciar bolsillos.
Estrabismo
Secretos
Los ojos llenos de ayer
La mudanza del habla visten los muros del mañana
enmudece el abrazo del ayer el sauce del jardín
el aliento de quien callaba deja caer sus párpados
da paso al obituario y asiente al pretérito
de la tartamudez. desnudo.

Conjeturas
Bajarse del burro Ilusión óptica
abre epílogos
y tocar tierra La presunta claridad
desnuda. oscurece el ánimo.
La esmeralda brilla. El sol sale cada día para todos.


Saktipata
Contemplar.
El mugir de la calma
Contemplar
El soplo del capricho
Contemplar
El desgarro de alma
Contemplar
La profundidad del olvido.
Contemplar
Que se esta vivo.


Shibumi
En la brevedad eterna
el silencio elocuente
la apariencia corriente
no se logra, se descubre.
Emerge la autoridad sin dominio.
Poemagia VI
Siente que te sucede El diamante
al tocar mi mano
y mírame y mírate El silencio sobrevive al tigre
escúchame y escúchate. porque se divide
Este es el perfume más sabio. y continua en su fluir inmortal.
Escucha
Me detengo
y despierto del sueño
que me sueña despierto.
En la oreja se cobija el alma
y sólo hay que escucharla.
Los oídos estallan en fiesta
Y se abren los parpados
al corazón del encuentro.
No hay que hacer más nada,
abrir el tercer ojo de la oreja
y bailar juntos el camino.


Herencia
En las tierras baldías de tu nuca
Ahora crecen ramas de olivo
Sus hojas se arriman a tus ojos
y verdean como esmeraldas.
La vid que trepa en tu espalda
encanta la serpiente milenaria
que embriaga gozosa el alma.
¡Esto no soy yo!
Un par de rocas naufragan en mi pecho
Las recojo, las mimo,
les quito el musgo y las limpio.
Ahora son mis cometas.
Allí arriba en un mar de vientos
Me dan equilibrio y me centro. Sacramento

Al respirar el Sol
la madre te besa el vientre.
Al despuntar la Noche
el padre ordena tus cabellos
con un peine de estrellas.
De repente el perfume rojo
estalla entre tus piernas
y como en una fiesta
la mujer despierta.
Poemagia XVII - II
La lengua persigue
palabras en molde de fuego.
Las pestañas se curvan
en orbitas de planetas lejanos.
Mientras callada
encierras en tu libro
la sabiduría de la carne
y el sentir de los que mudean
verdades indecibles.
Poemagia XII
Regalo mi saliva en tus ojos
en el placer de la ausencia de tus sílabas.
Se convierten en alpargatas de miel
al ser la esencia el camino.
Poemagia I
Tierras conocidas.
Cielos oscuros de oxidiana.
Manadas de pájaros color plata
estremecen manchas doradas en tus manos.
Tres huevos de barro lucen en el pico de los montes
mientras escupo mariposas en las estrellas verdes de tu cara.
Ahora asoman sonrisas.

Todas las poesias pueden ser difundidas citando la fuente, web y el autor
Poemagia XX
Viento espumoso que enturbia las nubes de la conciencia
Efervescencia de un fuego fatuo que hiela las palabras
Cascada sorda que paraliza el carro del guerrero santo.
¡Os venero! A vosotros demonios despiertos que os convertís en ángeles,
ahora en este vacío fértil.